Entradas

Un estuche de monerías

Hace como 20 años en conocido pueblo productor de textiles cuyo nombre nunca he podido escribir, mis padres escogían unos lindos pants para sus retoños, uno en color rojo rubí para la más pequeña y otro en color verde mercado −que para la época era lo más de onda− para la niña a quien mi mamá, por alguna extraña razón y por única ocasión llamó “la güera”. Extrañada, pregunté quien era la blonda persona a quien se refería -¿Pues quién va a ser?... pues tú -Yo no soy güera -Ya sé Llevo 10 años con el pelo teñido de un tono que me gusta llamar “negro mujer interesante”, para que a nadie le quede ni la remota posibilidad de volverme a llamar “güera” fuera del contexto del tianguis. La psicóloga de la escuela me explicaba que muchas de las obsesiones que desarrollamos a lo largo de nuestra vida, tienen que ver con las cosas que nos dijeron de chiquitos y con procesos que al crecer no terminamos de cerrar bien, de modo que nos quedamos con las ideas que nos decían, por ejemplo, los pa...

Gente mala

Hay gente mala y tú, hay gente que no entiende cómo funciona el mundo y se empeña en destruirlo por la frustración que le causa el no poseerlo, el no tener ni la más puñetera idea de cómo llegar a conocer una verdad, por pequeñita que sea, una verdad que le pertenezca y de la que no pueda dudar.

Quebrada

Engañarse, hacerse creer una realidad deseada. Llega la noche, con la noche el frío y el miedo, esto va a ser difícil y sin embargo es ineludible. ¿Cómo es que anoche hubo tanto fuego, tanto fuego, tanto fuego, y hoy esto es un desierto a media noche del invierno? ¿Cómo es que anoche estuve convencida de que andaba, de que estaba completamente en movimiento? Hoy soy una estatua, anclada en el dolor, en el miedo, en la duda. ¿Es un dolor absurdo pensar que en cada marea se diluye la esperanza del futuro? ¿Es un miedo infundado creer que se va deslavando con cada ola la imagen que de mí proyecté hacia el futuro? El mañana es absolutamente opaco para todos, yo no puedo saber qué hay hacia adelante, ni siquiera lo que está a la vuelta de la noche; y sin embargo, me aterra que lo que haya no sea más que la nada. No tuve este miedo antes, nada detuvo los pasos que quise empezar a dar. Hoy apareció ese miedo y yo quiero creer que es el miedo lo que carece de sustancia y no el futuro... pero...
No estoy entendiendo nada, y por eso es imperativo recuperar este espacio, recuperarme a mí.

Quizá no HOY, pero sí voy a cambiar

"Uno acepta el amor que cree merecer" y en general, ¿no? en la vida uno acepta lo que, sin saber, cree merecer: que la banda te conteste feo, que la jefa se siga queriendo imponer en tu forma de vivir, que llegue este cabrón a decir que es presidente. En los últimos meses he sido tan cuestionada por cada decisión que tomo que me cansé... estoy agotada de que me etiqueten:  "tu vida ya esté empezada y la mía no" ¿qué pedo con eso? soy una persona con una "vida empezada"... pues sí ¿no? desde el 4 de agosto de 1982... "a tu edad te vas a ver ridícula si te haces eso" oooook... ¿y cuál es el problema? Y que me digan lo que hago mal: "no deberías trabajar tanto y mejor deberías cocinar tú misma para no gastar tanto" pero... no me gusta cocinar, y me sale mal, pasaría todos los días de mi vida sufriendo la comida... ¿está padre vivir así? "tu hijo no debería verte llorar, se angustia" Yo nunca vi llorar a mi papá, y el día qu...

Tercera temporada

Me despierto, voy al espejo: segunda arruga... no me voy a azotar, el camino andado es bueno, quizá esa hendidura, ese vacío, algo noble significa. Quizá sólo sobreinterpreto lo biológicamente inevitable. Vamos a ver que depara esta tercera temporada. Me emociona. Me están pasando cosas interesenates, creo que sueños que tuve están a punto de cumplirse (y lo digo literalmente, no esa mamada de anhelos, no, no, no, realidades oníricas a punto de ser tangibles). La verdad es que la idea esa sacralizada de los 30 me emociona, pero mi vida real me sigue aterrando... está buena onda, si uno no tuviera dudas qué haría con tanto insomnio, a ver.

Primer paso al escape

No lo estaba buscando, pero cuando llegué a esa intersección de pasillos estaba ahí, perfecto, luminoso, idéntico al de mis sueños si alguna vez hubiera pensado en ello. Ahí estaba colgado y casi ostentando mi nombre, quizá también el tuyo... Hoy me compré el vestido para el día que me lleves contigo a Lisboa.