Había una vez una palabra salada y ondulante,
una palabra de peces platinados, de sirenas delirantes.
De brisas, de risas, de trizas.
De soledades, de brillos y reflejos
una palabra... Marina
(¿qué si estuvo muy ególatra?)
una palabra de peces platinados, de sirenas delirantes.
De brisas, de risas, de trizas.
De soledades, de brillos y reflejos
una palabra... Marina
(¿qué si estuvo muy ególatra?)