miércoles, junio 29, 2016

Hace un año

No había tenido ganas de verte, pero tampoco de olvidarte. Tienes razón fue hace un año que decidimos no vernos y guardar silencio. Hoy me recordaste que hace un año tenía ganas de vivir, tuve ganas de llamarte una madrugada y lo hice, escondida de mi misma en el baño de mi casa; otro día quise llorar contigo tirada en el sofá y también lo hice... Desee salir corriendo de la ciudad, de mi familia, de aquél y de mí misma para encontrarte en la puesta de un convento, pero eso no lo hice; seguí escribiendo sobre monjas que jamás salieron de su claustro, como aquél en el que estabas tú cuando llegamos cada uno a las sombras del otro.

He sabido de ti sólo por las fases en tu muro... Qué horrenda situación, después de que fuiste el cosquilleo en el cuello, de saber que lo que hacía no tenía sentido, pero se sentía bien.

Qué difícil ver hacia atrás y respirar el incierto "pudo haber sido", para después devolver la mirada al "esto es lo que hay" y sentir la imperiosa necesidad de contener el aliento y no dejar escapar esa duda que me mantenía sonriendo hace un año... Quizá a un año de todo aquello yo te vuelva a leer y, una noche, otra vez te conectes como entonces y recordemos el día en que no pudimos arrancarnos el miedo de la piel y la memoria; puede ser que entonces nos digamos un "hola" como corriente helada que anuncia que se ha vuelto a abrir la puerta que encierra el año que pasó y que pareciera, al menos para mí, haber sido sólo de humo.

¿Qué pasa si...?

¿Qué pasa si un día entro a mi blog y me doy cuenta de que los vacíos más grandes se corresponden a una época de la vida en donde llamé amor al dolor... interesante en qué momentos y con qué objetivos decidimos guardar silencio.

¿Qué pasa si hoy retomo la terapia que es aventar botellas al mar?... quizá algún día, vuelvan a parecer voces lindas, como las que recogí aquí hace 10 años o más y que a pesar de los pasos andados hacia diferentes destinos siguen siendo de mis quereres más profundos.

Hoy, por ejemplo, descubrí que me gusta la tormenta cuando estoy sola o cuando me siento feliz. Hace un año viví hermosas tormentas en mi lugar feliz, hoy mi lugar feliz es la tormenta.

¿Qué pasa si de repente me doy cuenta de que estoy dejando ir? creo que mis miedos por fin se están convirtiendo en estampas que cuelgo y encierro en una partecita de mí. No se van, pero ya no me atormentan.

viernes, octubre 16, 2015

Un estuche de monerías

Hace como 20 años en conocido pueblo productor de textiles cuyo nombre nunca he podido escribir, mis padres escogían unos lindos pants para sus retoños, uno en color rojo rubí para la más pequeña y otro en color verde mercado −que para la época era lo más de onda− para la niña a quien mi mamá, por alguna extraña razón y por única ocasión llamó “la güera”. Extrañada, pregunté quien era la blonda persona a quien se refería
-¿Pues quién va a ser?... pues tú
-Yo no soy güera
-Ya sé
Llevo 10 años con el pelo teñido de un tono que me gusta llamar “negro mujer interesante”, para que a nadie le quede ni la remota posibilidad de volverme a llamar “güera” fuera del contexto del tianguis.
La psicóloga de la escuela me explicaba que muchas de las obsesiones que desarrollamos a lo largo de nuestra vida, tienen que ver con las cosas que nos dijeron de chiquitos y con procesos que al crecer no terminamos de cerrar bien, de modo que nos quedamos con las ideas que nos decían, por ejemplo, los papás, sobre lo que uno es.
En mi caso, mis papás me decían que yo era la bonita (no sé si a mi hermana también se lo hayan dicho, y si no, ojalá no se pare por acá), un tiempo les dio por decir que era medio genio, la independiente, luego que era la dramática; nomás con las dos primeras ¿te imaginas que se te quede pegado en la cabeza que eres LA bonita y LA inteligente, ¡Dios de mi vida, es demasiado estrés! Y luego súmale que eres la independiente y puedes arreglar solita todos los problemas que te ofrezca la vida; y ya cuando estás sola, sin querer aceptar ayuda de nadie, porque eres independiente, y esforzándote al máximo por ser la más brillante en lo que hagas, al mismo tiempo que llevas la dieta y los tratamientos para, efectivamente, ser linda, te acuerdas que además, eres la dramas. No te quiero contar cómo se pone la cosa.
A lo mejor hubiera estado padre mejor creerme lo de güera, con todas las connotaciones culturales que eso implica.

Gente mala

Hay gente mala y tú, hay gente que no entiende cómo funciona el mundo y se empeña en destruirlo por la frustración que le causa el no poseerlo, el no tener ni la más puñetera idea de cómo llegar a conocer una verdad, por pequeñita que sea, una verdad que le pertenezca y de la que no pueda dudar.

Quebrada

Engañarse, hacerse creer una realidad deseada. Llega la noche, con la noche el frío y el miedo, esto va a ser difícil y sin embargo es ineludible. ¿Cómo es que anoche hubo tanto fuego, tanto fuego, tanto fuego, y hoy esto es un desierto a media noche del invierno? ¿Cómo es que anoche estuve convencida de que andaba, de que estaba completamente en movimiento? Hoy soy una estatua, anclada en el dolor, en el miedo, en la duda.
¿Es un dolor absurdo pensar que en cada marea se diluye la esperanza del futuro? ¿Es un miedo infundado creer que se va deslavando con cada ola la imagen que de mí proyecté hacia el futuro? El mañana es absolutamente opaco para todos, yo no puedo saber qué hay hacia adelante, ni siquiera lo que está a la vuelta de la noche; y sin embargo, me aterra que lo que haya no sea más que la nada.
No tuve este miedo antes, nada detuvo los pasos que quise empezar a dar. Hoy apareció ese miedo y yo quiero creer que es el miedo lo que carece de sustancia y no el futuro... pero esa no es una certeza que vaya a poseer en el futuro cercano.
¿Soy yo la que está queriendo el camino en aquel parque de otros días? ¿Es Mar la que está añorando las risas salpicadas de café? ¿Es cierto que las hormonas también soy yo?¿Es cierto que la fragilidad también soy yo? No me reconozco, y por momentos, me desprecio, con todo el desgarre que eso implica. Y cuando eso pasa me alegra que no haya futuro, porque ya hay una rama que está padeciendo este horror que soy, que bueno que cada posibilidad de otra se derrame y desaparezca. Nadie merece un tronco tan podrido como el que estoy siendo en esta noche.

sábado, noviembre 15, 2014

No estoy entendiendo nada, y por eso es imperativo recuperar este espacio, recuperarme a mí.

sábado, diciembre 01, 2012

Quizá no HOY, pero sí voy a cambiar

"Uno acepta el amor que cree merecer" y en general, ¿no? en la vida uno acepta lo que, sin saber, cree merecer: que la banda te conteste feo, que la jefa se siga queriendo imponer en tu forma de vivir, que llegue este cabrón a decir que es presidente.
En los últimos meses he sido tan cuestionada por cada decisión que tomo que me cansé... estoy agotada de que me etiqueten:
 "tu vida ya esté empezada y la mía no" ¿qué pedo con eso? soy una persona con una "vida empezada"... pues sí ¿no? desde el 4 de agosto de 1982...
"a tu edad te vas a ver ridícula si te haces eso" oooook... ¿y cuál es el problema?
Y que me digan lo que hago mal:
"no deberías trabajar tanto y mejor deberías cocinar tú misma para no gastar tanto" pero... no me gusta cocinar, y me sale mal, pasaría todos los días de mi vida sufriendo la comida... ¿está padre vivir así?
"tu hijo no debería verte llorar, se angustia" Yo nunca vi llorar a mi papá, y el día que no se aguantó y lloró, yo temí que se fuera a morir... ¿los hijos deben estar acostumbrados a padres todopoderosos cuando en realidad ninguno lo son?
La verdad, no sé a dónde me va a llevar, pero he decidido que desde este preciso instante no le voy a hacer caso a nadie, no me voy ni a cuestionar lo que me digan, porque de verdad ya me cansé de que mi cabeza esté saturada de preguntas que ni siquiera son las que me quiero hacer.

miércoles, julio 11, 2012

Tercera temporada

Me despierto, voy al espejo: segunda arruga... no me voy a azotar, el camino andado es bueno, quizá esa hendidura, ese vacío, algo noble significa. Quizá sólo sobreinterpreto lo biológicamente inevitable.
Vamos a ver que depara esta tercera temporada. Me emociona.
Me están pasando cosas interesenates, creo que sueños que tuve están a punto de cumplirse (y lo digo literalmente, no esa mamada de anhelos, no, no, no, realidades oníricas a punto de ser tangibles).
La verdad es que la idea esa sacralizada de los 30 me emociona, pero mi vida real me sigue aterrando... está buena onda, si uno no tuviera dudas qué haría con tanto insomnio, a ver.

domingo, abril 29, 2012

Primer paso al escape

No lo estaba buscando, pero cuando llegué a esa intersección de pasillos estaba ahí, perfecto, luminoso, idéntico al de mis sueños si alguna vez hubiera pensado en ello. Ahí estaba colgado y casi ostentando mi nombre, quizá también el tuyo... Hoy me compré el vestido para el día que me lleves contigo a Lisboa.

sábado, abril 28, 2012

De vuelta a la caída


Encontrar el abismo y aún sabiendo que no hay más que dolor tras la caída decidir lanzarse. Saber que la vida dio el giro que uno esperó por muchísimo tiempo pero que lo hizo sólo para topar con la pared de la imposibilidad. Qué jodido es saber que lo más honesto que he sentido es también lo que va cavando la tumba de mi felicidad.

Había decidido no volver a estar contigo por no volver a sentir dolor, pero el que hoy siento es completamente distinto al que sentí en aquel momento. El de hoy es más gustoso, pero más terrible. La certidumbre de que me amas también pero que la vida nos arrastra a la resignación de no ser un nosotros… odio haber nacido tan tarde.